Publicado el 09/12/2012

Santa Ana-La Florida: 5.000 años de historia andina en la Alta Amazonía Meridional del Ecuador

Santa Ana-La Florida: 5.000 años de historia andina en la Alta Amazonía Meridional del Ecuador

S.Exc. Lautaro Pozo, Embajador, Delegado Permanente del Ecuador ante la UNESCO, invita a usted a asistir a la Conferencia temática sobre

“Santa Ana-La Florida: 5.000 años de historia andina en la Alta Amazonía Meridional del Ecuador”

presentada por la arqueóloga Catherine Lara (Université Paris Ouest-Nanterre La Défense UMR 7055)

Fecha: viernes 14 de diciembre de 2012 de 10:00-12:00

Lugar: Sala XIII– Bonvin (subsuelo 2)
Casa de la UNESCO
1, rue Miollis 75015 Paris
metros: Ségur-UNESCO, Cambronne

rsvp: 01 45 68 33 19 / dl.ecuador@unesco-delegations.org antes del miércoles 12/12/2012
Mas informaciones en el portal del IRD

Publicado el 01/12/2012

Una muy buena noticias

Estimados Amigos

Con enorme gratitud y alegría me permito compartir con ustedes el valioso avance logrado por el señor embajador Vicente Rojas Escalante, director ejecutivo del Capítulo Perú del Plan Binacional Perú-Ecuador, gracias a su diligente gestión ha logrado que en la reciente Declaración Presidencial: “Fortaleciendo la Integración en la lucha contra la pobreza”, suscrita por los señores Presidentes Ollanta Humala y Rafael Correa, en la ciudad de Cuenca el 23 de noviembre de 2012, se incluya las investigaciones arqueológicas que venimos realizando hace más de ocho años en la Alta Amazonía los equipos de trabajo dirigidos por mi colega Francisco Valdez de Ecuador y por el suscrito en el lado peruano. A continuación les transcribo el quinto párrafo de la Declaración Presidencial.

“Acogemos con beneplácito los resultados de las investigaciones arqueológicas que ecuatorianos y peruanos realizan en las zonas de Zamora – Chinchipe, San Ignacio, Jaén y Bagua, que señalan el origen común de nuestras civilizaciones precolombinas, así como el carácter oriundo del cacao, con la trascendencia cultural y turística que ello implica”.

Con el valioso apoyo que venimos recibiendo de cada uno de ustedes vamos a continuar con estos esfuerzos hasta lograr la participación activa de las poblaciones locales conjuntamente con el apoyo del gobierno central, regional y local, cuyos aportes resultan esenciales para el rescate y conocimiento de las culturas en la búsqueda de un desarrollo sustentable del patrimonio cultural y natural, entendiendo que los procesos de desarrollo económico y social sustentables, así como la cohesión e inclusión social, son posibles únicamente cuando las más altas autoridades y los gobiernos de los países aplican políticas públicas resaltando la importancia de la dimensión cultural y respetando su biodiversidad. Las culturas tradicionales indígenas, comunidades nativas, afro descendientes, poblaciones migrantes en sus múltiples manifestaciones son parte fundamental de la herencia cultural y diversidad que poseen los pueblos milenarios de Ecuador Perú.

Con mi permanente aprecio y amistad me despido de ustedes, agradeciendo la difusión de esta gran noticia.

Quirino Olivera Núñez
Presidente de la Asociación Peruana de Arqueologia y Desarrollo Social de la Amazonía y Director del Proyecto “Investigaciones y Valoración del Patrimonio Cultural en la Zona Nor Oriental del Marañón”
Cel. 995034380 RPM # 851000, Lima – Perú

Publicado el 26/09/2012

Video: Investigaciones recientes demuestran que por lo menos una variedad de Theobroma Cacao tiene su origen en la alta amazonía ecuatoriana

Despues del articulo en la revista Nuestro Patrimonio, proponemos la entrevista video de Francisco Valdez sobre estos descubrimientos.

Publicado el 21/09/2012

Origen de la domesticación del cacao y su uso temprano en el Ecuador

El penúltimo numero de la revista Nuestro Patrimonio ofrece une espacio muy importante a los investigadores Claire Lanaud, Rey Loor Solórzano Sonia Zarrillo y Francisco Valdez para presentar uno de los ultimos descubrimientos del proyecto Zamora-Chinchipe. El articulo se intitula “Origen de la domesticación del cacao y su uso temprano en el Ecuador”.

Descargar en [PDF]
Ver la entrevista video a Francisco Valdez

Publicado el 14/05/2012

II Encuentro Binacional de Docentes De CCSS por la Identidad del Alto Marañon

Afiche II Encuentro Binacional de Docentes De CCSS por la Identidad del Alto Marañon

Viernes 01 de Junio

8.00 – 8.30 am Inscripciones, entrega de material
8.30 – 9.00 am INAUGURACÓN del evento
9.00 – 10.30 am Ponencia Magistral: Dr. Quirino Olivera Núñez – El Formativo Temprano en el Alto Marañón
10.30 am Receso
11.00 – 1.00 pm Ponencia Magistral: Arql. Francisco Valdez (Ecuatoriano) – Formativo Temprano en el Sur Oriente Ecuatoriano
3.00 – 5.00 pm Ponencia Magistral: Dr. Luis Cristobal Llatas Altamirano – Desarrollo social y económico del Alto Marañón en el proyecto Binacional
5.00 – 5.30 pm Receso
5.30 – 7.30 pm Equipo de CCSS Jaén – Estrategias metodológicas aplicadas en una sesión de aprendizaje de CCSS

Sábado 02 de Junio

8.00 – 10.30 am Ponencia magistral Dr. Joel Martín – La Geología y Paleontología en el Alto Marañón – Se realizará en el Museo  “HMS
10.30 – 11.00 am Receso
10.30 – 1.00 pm Taller: Dr. Joel Martín – Elaboración de sesiones de aprendizaje  “Aplícación de La Geología y Paleontología en el Aula” – Se realizará en el Museo  “HMS
3.00 – 5.00 pm Ponencia Magistral: Dr. Peter Lerche – La ciudadela de Kuelap y otros asentamientos Chachapoyas  en el Alto Marañón.
5.00 – 5.30 pm Receso
5.30 – 7.30 pm Ponencia Magistral: Dr. Julio César  Fernández – Los Pueblos Cañaris y Amazónicos en el Alto Marañón

Domingo 03 de Junio

8.00 – 9.30 am Ponencia Magistral: Dr. Mesías Guevara Amasifuen, Congresista de la República – Desarrollo sostenible en Cajamarca
9.30 am Izamiento
10.30 am Visita a los centros arquitectónicos de “Huaca Montegrande” y “San Isidro” – Dr Quirino Olivera Núñez
3.00 – 4.30 pm Dr. Helí Miranda Chávez  – “Visión y Perspectivas de la Universidad Nacional de Jaén, en el Contexto del Desarrollo Científico Social del Alto Marañón”
5.00 pm Clausura del evento

Publicado el 30/04/2012

Encuentro: Gestión arqueológica en sitio Santa Ana de Palanda

En el cantón Palanda, provincia de Zamora Chinchipe, autoridades del Gobierno Autónomo Descentralizado, del Instituto Francés de Investigaciones Arqueológicas y del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural se reunieron el 29 de marzo para socializar una propuesta de apropiación del Patrimonio Cultural y Buen Vivir, para el sitio arqueológico Santa Ana. El encuentro tuvo como meta principal implementar acciones que permitan articular compromisos institucionales para el buen uso del sitio arqueológico.

Fuente: Nuestro Patriminio 32

Publicado el 03/04/2012

Pourquoi la culture Mayo-Chinchipe n’en finit pas de surprendre ?

El portal de divulgación científica sobre el pasado de América « Le Monde Précolombien » pública una entrevista al director del proyecto de investigación Zamora-Chinchipe intitulada Pourquoi la culture Mayo-Chinchipe n’en finit pas de surprendre ?

Les invitamos calurosamente a leer la entrevista y a visitar ese portal que ofrece una extensa información sobre el pasado de América desde Alaska hacia la Tierra de Fuego.

Publicado el 02/02/2012

Informe Técnico de Labores 2010 – 2011

Los investigadores del Proyecto Santa-Ana/La Florida (convenio IRD/INPC) tienen el placer de informar a nuestros colegas que el Informe Técnico de Labores 2010 – 2011, convenio INPC/IRD es disponible a la descarga desde nuestra página “Informes“.

Publicado el 09/12/2011

Valorisation Muséale et Centre d’interprétation du patrimoine

Centre d’interprétation du patrimoine, Santa-Ana/La Florida, Équateur

Une civilisation amazonienne vieille de 4500 ans

En octobre 2002, une équipe franco-équatorienne d’archéologues (IRD / Institut National du Patrimoine Culturel, -Équateur) a mis au jour, sur le versant amazonien des Andes équatoriennes, les vestiges d’une culture préhispanique inconnue.

La civilisation Mayo Chinchipe, ainsi dénommée en raison de son emplacement sur le bassin fluvial du río Chinchipe (dont les eaux se mêlent en aval à l’Amazone), qui n’avait jusqu’à présent jamais été exploré de manière systématique par les archéologues, s’étendait autrefois sur un vaste territoire, de part et d’autre des frontières actuelles du Pérou et de l’Équateur.

Une découverte archéologique majeure

Le site de Santa-Ana – La Florida est un ensemble architectural en pierre, exceptionnellement bien conservé, dans une région où l’acidité des sols et l’humidité ont fait disparaître la grande majorité des vestiges. Il est composé de trois secteurs : celui des espaces domestiques, une nécropole, enfin une grande place circulaire (sans doute un espace cérémoniel). On a retrouvé sur ce site de nombreux objets : plats, bijoux, etc. La datation au 14C des divers contextes archéologiques du site a indiqué que ceux-ci étaient déjà occupés entre 4960-3685 ans avant le présent, c’est-à-dire vers 3000-2000 avant J.-C. ! Il s’agit par conséquent de la plus ancienne manifestation culturelle trouvée à l’est des Andes !

Une civilisation complexe…

La distribution spatiale rigoureuse des activités renvoie nécessairement à un système politique très élaboré, seul capable de la produire.

Les traces d’activités agricoles variées, ainsi que les preuves d’échanges commerciaux à longue distance avec les cultures du Littoral équatorien et du Nord de l’actuel territoire du Pérou, attestent du haut niveau de perfectionnement, technologique, économique et idéologique, atteint par les Mayo Chinchipe.

… et raffinée

La culture Mayo Chinchipe présente des caractéristiques uniques en Amazonie.

La poterie est particulièrement remarquable : elle constitue une tradition céramique d’une grande finesse, inconnue jusqu’ici dans les Andes.

L’une des principales innovations en est la forme d’anse dite « en étrier », qui combine le fonctionnel à l’esthétique. Cette forme stylistique caractérisera toute la poterie ultérieure du Pérou précolombien.

C’est dans cette culture qu’apparaît aussi le récipient effigie, laquelle représente des formes naturelles (serpents, félins, etc.) chargées du symbolisme qui deviendra emblématique des civilisations andines.

Pour en finir avec « la forêt vierge »

Le bassin hydrographique du rio Chinchipe se situe dans la forêt tropicale humide d’altitude. Cette partie de l’Amazonie occidentale comprend les contreforts orientaux des Andes, dont l’altitude varie entre 500 et 2000 m. La région baigne dans un brouillard permanent, marquant la transition entre la montagne sèche et la jungle des plaines amazoniennes, où le taux de biodiversité est l’un des plus élevés de la planète.

Cette région, loin d’être inhospitalière, regorge de ressources, que ses habitants ont su exploiter, depuis longtemps ! On a ainsi pu relever, sur les céramiques du site, des traces de cacao – les plus anciennes traces de culture du cacao au monde ! Malgré son image, la forêt tropicale n’est donc pas une « forêt vierge », mais un lieu habitable, et habité par l’homme.

De fait, la civilisation Mayo Chinchipe ne provient pas d’autres aires culturelles, déjà connues, mais s’est développée de manière autonome. C’est pourquoi la découverte de cette civilisation est si importante : elle remet en cause la doxa archéologique qui consiste à penser que la civilisation ne peut apparaître que dans certaines zones géographiques, plaines, littoral… En permettant de repenser l’origine des grandes civilisations andines, Mayo Chinchipe nous permet aussi de dépasser le déterminisme géographique, et d’étudier à nouveaux frais les rapports entre l’homme et son milieu.

Ce projet a besoin de financements, aidez-nous à le réaliser !

Plus d’informations dans le fichier PDF à télécharger ici ainsi que sur la page dédiée, sur le site de l’UMR 208 Patrimoines Locaux.

Publicado el 21/10/2011

Ceramica del complejo cultural Mayo-Chinchipe

La definición de este complejo cultural es un proceso que se encuentra en marcha y que se elabora en base a los trabajos de investigación del Proyecto Zamora Chinchipe (convenio INPC/IRD) en la provincia del mismo nombre, ubicada en el extremo sur oriental del Ecuador.

El Complejo Mayo Chinchipe se define en base a los componentes de cultura material (cerámicos, líticos, etc.) y de prácticas sociales (ocupación del espacio, esferas de interacción, uso de materias primas exóticas, etc.) que se identifican en la cuenca hidrográfica del río Mayo Chinchipe. El complejo se compone de conjuntos (cerámicos, líticos, etc.) que han podido ser identificados en un territorio determinado y que corresponden a una duración temporal específica. Una serie de conjuntos puede definir una fase cultural con su respectiva duración en el tiempo y su expansión territorial.

Hasta el momento el Complejo Mayo Chinchipe se ubica en el periodo Formativo, extendiéndose desde el Temprano hasta el Tardío (3000/300 a.C.).

Su alfarería tiene hasta la fecha los siguientes complejos, locus de identificación y fechas 14C:

  • Mayo Chinchipe – SALF ( 3000 / 2000 a.C.);
  • Tacana – Isimanchi (2000 / 300 a.C.)

Más informaciones aquí

Publicado el 26/09/2011

Sitio de Santa-Ana/La Florida en la revista Nuestro Patrimonio

La revista Nuestro Patrimonio numero 25 ofrece dos de sus páginas al proyecto de cooperación franco-ecuatoriano IRD/INPC Zamora-Chinchipe. Se presenta el yacimiento de Santa-Ana/La Florida y los trabajos de rescate desarrollados durante los años 2008-2009.

Descargar la revista [PDF]

Publicado el 03/08/2011

Coloquio Internacional: Arqueología regional en la Amazonía occidental: temáticas, resultados y políticas


La práctica de la arqueología en la llamada alta Amazonia ha conocido progresos significativos en el transcurso de los últimos 10 años. Los resultados de los diversos programas de investigación está cambiando el panorama cultural del medio tropical en América del Sur y por ello merecen un tratamiento teórico y metodológico coordinado. Un primer paso es efectuar un estado de la cuestión a nivel regional que permita comparar la evolución social a través del tiempo en este amplio espacio dotado de medios análogos o divergentes. La investigación está demostrando que la Amazonía vio el surgimiento temprano de sociedades complejas que contribuyeron activamente a la génesis y desarrollo de la civilización andina. Hoy resulta evidente que las antiguas sociedades de la Amazonía occidental tuvieron interacciones continuas con las sociedades andinas y es probable que el fruto de estas interacciones se vea reflejado en el carácter de estas formaciones sociales. En este orden de ideas conviene preguntarse sobre las modalidades regionales que tomaron los cacicazgos amazónicos a través del tiempo. Otro tema recurrente en los últimos años se relaciona con las distintas hipótesis de grandes movimientos de poblaciones amazónicas, acaecidas en torno al primer milenio antes del presente y de cómo estos afectaron a las sociedades que estaban ya establecidas en la alta amazonía desde hace varios milenios.

Una temática que no ha sido tratada por los arqueólogos es la discusión de las políticas que deberían ser ejercitadas por los investigadores que trabajan en los territorios donde viven actualmente los pueblos indígenas de la Amazonía occidental. Muchos de estos pueblos tienen modos de vida tradicionales y, por la presencia de los investigadores, se ven progresivamente invadidos por los efectos de la globalización. Por otro lado, los pueblos son conscientes que el interés que muestran los investigadores en la historia antigua de sus pueblos y territorios es una oportunidad de alcanzar privilegios o por lo menos de atraer la atención de las autoridades (locales y centrales) para resolver sus necesidades materiales. Los arqueólogos se convierten así en intermediarios entre los poderes gubernamentales y las comunidades locales. Desde el punto de vista epistemológico, el arqueólogo está confrontado a una posible continuidad histórica entre las formaciones sociales antiguas y las actuales, por ello la mirada científica deja de ser neutra para convertirse en un mecanismo de cambio y adaptación social.

Dentro de esta óptica, hoy más que nunca se hace imprescindible iniciar una discusión seria y realista de lo que deben ser la políticas de investigación en el campo de la arqueología en el Ecuador. El conocimiento, la preservación y la difusión de los recursos patrimoniales ancestrales debe ser una política de estado ligada estrechamente con la realidad de los diversos pueblos que habitan el territorio nacional. Las leyes y los reglamentos que incumben al manejo y a la conservación del patrimonio (material e inmaterial) necesitan integrar un enfoque coherente con la diversidad pluricultural que conforma la nación ecuatoriana. La comprensión y el manejo de esta problemática deben caracterizarse por el respeto a las culturas ancestrales y contemporáneas que conforman la sociedad ecuatoriana, pero al mismo tiempo deben ser tratados de manera consciente de la responsabilidad histórica y científica que estos recursos tienen en el marco del patrimonio tangible e intangible universal de la humanidad.

La investigación arqueológica debe trascender a la mera aplicación de métodos y técnicas doctas para abordar el manejo del patrimonio ancestral de una manera participativa en que las comunidades (directamente herederas o no de ese patrimonio) se integren y asuman las responsabilidades y los privilegios que el manejo de los recursos arqueológicos implican. La experiencia participativa, las temáticas y las discusiones que confrontan cotidianamente los etnólogos son un componente integral de la practica arqueológica moderna. Por ello, la disciplina tiene forzosamente una responsabilidad social que no puede ser ignorada por la arqueología contractual que se práctica regularmente en la amazonia.

La reunión internacional que tendrá lugar en Quito, entre el 8 y el 10 de agosto 2011 se propone discutir estas temáticas a la luz de los avances que ha hecho la arqueología a nivel regional en la Alta Amazonía y de configurar una síntesis de la temáticas que deberían ser abordadas de manera prioritaria para comprender y estudiar mejor los procesos culturales que desarrollaron los pueblos amazónicos a través del tiempo. Una parte fundamental de la reunión será el conversatorio sobre las políticas que deberían ser implementadas en la investigación científica, en una zona donde el patrimonio natural y cultural está en riesgo permanente. Este dialogo se efectuará entre antropólogos, arqueólogos, funcionarios de instituciones culturales y miembros de la comunidad en general. Este conversatorio tendrá lugar el ultimo día del coloquio y tendrá la dinámica de un taller de discusión abierta entre todos los concurrentes.

El programa del evento está estructurado en torno a tres ejes :

  1. Temáticas actuales de la investigación arqueológica en la Alta Amazonia;
  2. Resultados de las investigaciones recientes y el panorama que estos abren para futuro de la investigación;
  3. Políticas que deben encausar la investigación científica arqueológica en la Alta Amazonia.

El evento está auspiciado por el Ministerio Coordinador de Patrimonio Natural y Cultural, el Ministerio de Cultura del Ecuador, el Instituto de Investigaciones para el Desarrollo (I.R.D.), el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA), la Oficina Regional de Cooperación de Francia en los países andinos y la Embajada de Francia en el Ecuador.

El coloquio se efectuará en el auditorio del Museo Nacional (Patria y Leonidas Plaza) en la ciudad de Quito.

Más detalles…
Informaciones generales sobre el Coloquio [PDF]
Programa tentativo del evento [PDF]

Publicado el 23/06/2011

Revista Evidencia Ancestral

La revista reune artículos de arqueólogos e historiadores ecuatorianos que se dieron cita este año en marco del Tercer Encuentro de Arqueología del Norte de Perú y Sur del Ecuador realizado en Loja por la dirección regional del INPC de Loja.

Leer la revista Evidencia Ancestral

Publicado el 18/01/2011

Investigación arqueológica en el área concerniente al eje noreste/sureste del yacimiento Santa Ana-La Florida, convenio INPC/IRD 2010: informe final

El yacimiento arqueológico Santa Ana-La Florida (cantón Palanda, provincia de Zamora Chinchipe), fue descubierto hace aproximadamente diez años por investigadores del IRD (Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo), bajo la dirección del Dr. Francisco Valdez. Desde aquel entonces, el estudio del yacimiento – realizado por el IRD en el marco de un convenio de asistencia técnica y cooperación científica con el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador (INPC) –, no ha dejado de revelar hallazgos cada vez más sorprendentes para la arqueología de la Amazonía y del mundo andino en general.

Los resultados del estudio que se presentará a continuación son el fruto del trabajo conjunto entre el equipo del IRD y la consultoría contratada por el INPC. Desde este punto de vista, constituyen una nueva etapa de la colaboración entre el IRD y el INPC dentro de la investigación del yacimiento Santa Ana-La Florida, al conformarse como el informe de la contraparte INPC de la temporada de campo llevada a campo en este excepcional sitio entre junio y noviembre del presente año (2010). Esta participación del INPC en las excavaciones de Santa Ana-La Florida tenía como objetivo la investigación del eje noreste/sureste del sitio. Efectivamente, desde el descubrimiento del yacimiento, y debido a su complejidad arquitectónica, sus componentes estructurales han podido ser excavados en un porcentaje relativamente bajo en comparación a lo que aún queda por descubrirse. El eje noreste/sureste del yacimiento es – o era – una de las zonas de incógnita a nivel del patrón arquitectónico del sitio que se logró reconstituir hasta el momento.

A pesar de la evidencia superficial de muros al parecer tempranos, el eje nororiental había inicialmente sido asociado a una ocupación doméstica Bracamoro tardía. La última temporada de campo llevada a cabo en Santa Ana-La Florida reveló efectivamente una abundante concentración de material cerámico corrugado y estructuras tardías, pero también – sorpresivamente – una compleja arquitectura temprana. Como resultado, esta sobre-posición de ocupaciones cronológicas complejizó el alcance de los objetivos del trabajo.

El siguiente informe se divide en cuatro partes: mientras que la primera consiste en una presentación de la metodología de trabajo, la segunda está conformada por una descripción de los componentes arquitectónicos excavados entre junio y noviembre del presente. La descripción de cada uno de estos elementos arquitectónicos se enfoca en torno a su aspecto monumental, en asociación a la estratigrafía y el material cultural recuperado en cada contexto. El tercer eje se refiere al proceso de formación geológico del área estudiada, a través de la presentación detallada de la secuencia maestra estratigráfica del conjunto de la zona. Finalmente, el cuarto apartado expone el análisis de los artefactos encontrados en asociación a las estructuras excavadas, dentro de una perspectiva de reflexión cronológica y funcional del área intervenida y del yacimiento en general.

Descargar el informe en [PDF]

Publicado el 18/01/2011

Hacia un afinamiento de la secuencia cronológica Mayo-Chinchipe: resultados de la temporada de excavaciones 2010 en Santa Ana-La Florida (cantón Palanda, Zamora-Chinchipe, Ecuador)

Introducción

El yacimiento arqueológico Santa Ana-La Florida (cantón Palanda, provincia de Zamora Chinchipe), fue descubierto hace ocho años por investigadores del IRD (Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo), bajo la dirección del Dr. Francisco Valdez. Desde aquel entonces, el estudio del yacimiento – realizado por el IRD en el marco de un convenio de asistencia técnica con el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador (INPC) –, no ha dejado de revelar hallazgos cada vez más sorprendentes para la arqueología de la Amazonía y del mundo andino en general.

Efectivamente, percibida como un medio hostil a partir de la llegada de los conquistadores europeos, la Amazonía fue relegada a un segundo plano a nivel político y social (Taylor, 1988), y considerada como un espacio poblado de forma tardía por grupos caracterizados por manifestaciones culturales menores (Meggers, 1966). A partir de los años 60, las investigaciones llevadas a cabo por Lathrap (1970) en la Amazonía norte del Perú comenzaron a cuestionar radicalmente esta visión. Hallazgos posteriores contribuyeron a abogar por la hipótesis de Lathrap. El caso del yacimiento Santa Ana-La Florida es uno de ellos: con dataciones ubicadas hacia el 2 500 a.C. (4 500 a.p.) aproximadamente, este sitio fue asociado a la cultura Mayo Chinchipe, cuyo alto grado de desarrollo cultural ilustra de la forma más elocuente.

Santa Ana-La Florida consiste efectivamente en un complejo arquitectónico de piedra organizado, caracterizado por una necrópolis, un sector reservado a espacios domésticos, una gran plaza circular y un posible espacio ceremonial. La complejidad estructural de este centro revela la presencia de una organización política capaz de levantarlo (Lippi, 1998; Renfrew y Bahn, 1996). Esta complejidad se refleja en los ajuares hallados en la necrópolis, en donde se encontraron objetos de cerámica, cuencos de piedra y cuentas de turquesa de un asombroso refinamiento tecnológico y estético. Se hallaron además evidencias de agricultura y de intercambio a larga distancia con culturas de la Costa y del Norte del actual territorio del Perú, lo cual termina de confirmar el nivel de perfeccionamiento político, tecnológico, económico e ideológico alcanzado por los Mayo Chinchipe (ver Valdez 2008a, 2008b, 2009, 2010 y Valdez et al. 2005). Por otra parte, este florecimiento cultural se dio en un medio ecológico muy particular: la ceja de montaña o Alta Amazonía, más precisamente el piso altitudinal conocido como “bosque muy húmedo tropical” (Valdez, 2010), un medio hasta cierto punto hostil pero también inmensamente rico en recursos naturales.

Los resultados del estudio que se presentará a continuación son el fruto del trabajo conjunto entre el equipo del IRD y una consultoría contratada en el año 2010 por el INPC. Desde este punto de vista, constituyen una nueva etapa de la colaboración entre el IRD y el INPC dentro de la investigación del yacimiento Santa Ana-La Florida. Esta primera participación del INPC en las excavaciones de Santa Ana-La Florida tenía como objetivo la investigación del eje nororiental del sitio, en el marco general de un mejor entendimiento de los modos de vida de esta excepcional manifestación cultural amazónica. Efectivamente, desde el descubrimiento del yacimiento, y debido a su complejidad arquitectónica, sus componentes estructurales han podido ser excavados en un porcentaje relativamente bajo en comparación a lo que aún queda por descubrirse. El eje nororiental del yacimiento es – o era – una de las zonas de incógnita a nivel del patrón arquitectónico del sitio.

La siguiente – y brevísima – reseña de la investigación consistirá en una presentación de los componentes arquitectónicos descubiertos y del análisis de los artefactos encontrados en asociación a las estructuras expuestas, la cual fundamentará una reflexión cronológica y funcional del área intervenida y del yacimiento en general.

Vista del sector noreste del área de estudio antes de la excavación

Vista del sector noreste del área de estudio antes de la excavación

Vista del sector noreste del área de estudio antes y después de la excavación

Vista del sector noreste del área de estudio antes y después de la excavación

Material cultural: arquitectura y cerámica

En total, el área intervenida y techada en esta temporada alcanzó aproximadamente los 1053 metros cuadrados de superficie. La estratigrafía de la zona presenta generalmente tres niveles: una capa orgánica inicial, un estrato de transición café oscuro y finalmente, un nivel amarillento. Se detectaron también áreas asociadas a actividades de quema, derrumbes y zonas de escorrentía. Sorprendentemente, los principales elementos arquitectónicos expuestos revelaron una sobre posición cronológica entre las épocas bracamoro (asociada a la cerámica corrugada), Tacana y Palanda (estas dos últimas fases pertenecientes al complejo cultural Mayo Chinchipe).

Inicialmente utilizado por Meggers en la descripción de un rasgo estilístico registrado en la cerámica Valdivia (Valdez, 2009), el término “corrugado” llegó luego a caracterizar un horizonte asociado al periodo de Integración amazónica, en donde habría iniciado más concretamente a partir del siglo VI/VII de nuestra era (de Saulieu y Rampón Z., 2006). Guffroy (2006) asocia el horizonte corrugado a la familia lingüística Jíbaro-Candoa; en Santa Ana-La Florida, se lo atribuye más concretamente al grupo étnico etnohistóricamente conocido como Bracamoro. En la Amazonía del sur del Ecuador, la cerámica corrugada se caracteriza por su aspecto tosco, lo cual a menudo la asocia a una elaboración doméstica (de Saulieu y Rampón Z., 2006; Valdez, 2009). Su rasgo decorativo más representativo consiste en acordelados de arcilla intencionalmente evidenciados cerca de los bordes de los recipientes (de Saulieu, 2006), y/o en el cuello u hombro de las vasijas (idem; Valdez, 2009).

La arquitectura bracamoro expuesta en Santa Ana-La Florida durante la última temporada de campo –y asociada al estrato orgánico superficial- consiste principalmente en ocho acumulaciones de piedras, dispersas y de diversas dimensiones. Desgraciadamente, el amplio lapso cronológico abarcado por la ocupación bracamoro del sitio y la ausencia de contextos específicamente fechables para esta fase imposibilitaron en esta ocasión definir secuencias cronológicas y/o funcionales precisas respecto al material recuperado durante la excavación. No obstante, un análisis estadístico preliminar asociado a una breve información etnográfica/bibliográfica permitió sugerir la posible existencia de áreas de actividades colectivas y domésticas en la zona.

Base de vasija corrugada (V 14 (16; 21); 2.14 m bajo BM)

Base de vasija corrugada (V 14 (16; 21); 2.14 m bajo BM

En cuanto a las fases Tacana y Palanda, de acuerdo a los estudios disponibles hasta el momento, la hipótesis más aceptada es que la fase Palanda (ubicada hacia el 2 500 a.C. aproximadamente) antecede a Tacana (fechada en los alrededores del 280 a. C). Al ser, por el momento, exclusivas de la cuenca del Chinchipe, estas dos fases fueron establecidas por el equipo de investigación del IRD en el transcurso de sus excavaciones y prospecciones sucesivas en la región. Como consecuencia, los trabajos de la misión arqueológica del IRD son los únicos que existen de momento acerca de esta cerámica. A nivel estratigráfico, los fragmentos de la fase Palanda se encuentran a menudo en el nivel amarillento, mientras que los tiestos Tacana aparecen generalmente en la capa de transición. A pesar de compartir similitudes de pasta y morfologías, las fases Tacana y Palanda se distinguen por los acabados de superficie y las decoraciones. A nivel decorativo, la cerámica Tacana se destaca por una alta incidencia de engobes y pinturas rojas o blancas, así como incisiones finas, e impresiones con diversos motivos geométricos. Por su lado, la pasta de la fase Palanda es monocroma, lo cual constituye una de las principales diferencias con Tacana.

Así, dentro del patrón arquitectónico tacana, se descubrieron un complejo de muros y empedrados de acceso a la “gran plaza” así como seis estructuras circulares tempranas. La gran plaza constituye el rasgo mayor que caracteriza a la parte plana de la terraza occidental del yacimiento. Se compone por un doble muro circular de piedra (40 m de diámetro) que rodea y diferencia el espacio no habitacional del sitio (Valdez, 2009 y comunicación personal).

Muro externo de la estructura y muro intermedio con sus dos ramales

Muro externo de la estructura y muro intermedio con sus dos ramales

Entre los elementos cerámicos diagnósticos de la ocupación Tacana, aparecieron fragmentos de recipientes de cuellos largos o rectos, ollas, cuencos hemisféricos, y diversos recipientes abiertos. Los hallazgos especiales de este mismo estrato de transición consistieron en un fragmento de cuenco lítico gris de borde con muescas, un fragmento de una eventual figura antropomorfa hueca con pastillaje y acanaladura (posible representación de una oreja humana), dos cuentas de turquesa, dos “patas de cerámica” y un conjunto de fragmentos de pasta muy delgada, tipo “cáscara de huevo” (entre 1 y 1.5 mm). La muestra asociada a un contexto de huesos fáunicos carbonizados y cerámica tacana dio una fecha de 210 aC. (2210 a.p.).

Fragmento de “pata” en cerámica hallada en la zona de acceso a la gran plaza (VIII 16 (1)). Foto: Francisco Valdez

Fragmento de “pata” en cerámica hallada en la zona de acceso a la gran plaza (VIII 16 (1)). Foto: Francisco Valdez

Finalmente, entre los componentes arquitectónicos asociados a la fase Palanda, se destacan una pequeña plataforma de dos niveles con su graderío y su empedrado de acceso junto a cuatro estructuras semicirculares, cada una con niveles empedrados internos.

A nivel del material cerámico Palanda, los bordes recuperados provienen de ollas pequeñas y de cuello corto, así como de cuencos. Cabe subrayar que la cerámica Palanda encontrada en esta última temporada es idéntica a aquella rescatada en los basurales de la misma fase identificados en excavaciones anteriores (Valdez, 2009), cerámica que difiere notoriamente de los recipientes finos usados como ofrendas en el contexto de los enterramientos ubicados en la terraza este del yacimiento, y sugiere una función más bien doméstica de las estructuras del área nororiental del sitio. No obstante, a primera vista, la complejidad de la arquitectura de la plataforma, el empedrado y el graderío no evocan un simple uso doméstico, por lo cual no se descarta que –en último término-, dentro de la misma fase Palanda, este sector haya tenido al menos dos etapas de ocupación: la primera, caracterizada por un uso de tipo doméstico, y la segunda, más bien ligada a actividades de tipo ritual. La muestra de carbón asociada al material cerámico recuperado en el estrato amarillento correspondiente a los cantos del empedrado central (BETA-287172) dio una fecha promedio de 1440 a.C. (3 440 a.p.).

Reflexiones finales y conclusiones

En resumidas cuentas, esta última temporada de excavaciones en el yacimiento Santa Ana – La Florida reveló sorpresas considerables, comenzando por la arquitectura del área nororiental, la cual evidenció tres niveles de sobre posición estructural. El primero – tardío –, conformado por acumulaciones de piedras de filiación bracamoro; el segundo, asociado a la última fase de la tradición Mayo-Chinchipe (Tacana), que consiste básicamente en las estructuras circulares del norte del área de excavación. Finalmente, el tercero, asociado a la ocupación Palanda, se concentra en torno al sector oeste de la zona intervenida.

A nivel cuantitativo, la diferencia entre la cerámica Palanda y Tacana rescatada en esta temporada de campo es mínima, lo cual sugiere una densidad de ocupación de la zona poco más o menos similar entre una etapa y otra, teniendo en cuenta el sesgo estadístico que pueden conformar los diversos factores al origen de la formación del sitio.

Esta “estabilidad” estilística y estratigráfica del material confirma por lo tanto la continuidad existente entre el grupo cultural asociado a la fase Palanda y aquel asociado a Tacana, continuidad que a su vez ratifica la existencia de una verdadera tradición Mayo-Chinchipe. Por otra parte, desde un punto de vista estratigráfico y cerámico, los contextos excavados en esta temporada corresponden a una transición entre las fases Palanda y Tacana, la cual aún no ha sido definida con certeza a nivel cronológico, pero de acuerdo a esta nueva evidencia, podría estar situada alrededor del 200 a.C. (2 200 a.p.). ¿A qué se debe esta evolución estilística de Palanda hacia Tacana? En la espera de investigaciones adicionales al respecto, se puede atribuir este fenómeno a un cambio social propio de la dinámica misma del colectivo (Valdez, comunicación personal).

Efectivamente, el esclarecimiento de los motivos que originaron la transición de Palanda a Tacana será sin duda alguna un paso más hacia un mejor entendimiento de la conformación de la tradición Mayo-Chinchipe como tal y por ende, del origen de la civilización andina en sí, tal como lo proponía Lathrap hace cinco décadas. El hallazgo de sitios del formativo tardío en la región de las actuales ciudades de Bagua y Jaén (Perú) por el arqueólogo Quirino Olivera y su equipo –especialmente los sitios de San Isidro y Montegrande – contribuirá quizá a completar poco a poco el rompecabezas hipotético del desarrollo cultural de la cuenca del Chinchipe. Desde esta perspectiva, la colaboración entre arqueólogos que trabajan en la zona fronteriza entre la Amazonía de Perú y Ecuador, – colaboración que existe desde hace varios años ya gracias a la iniciativa de Francisco Valdez (Ecuador), Quirino Olivera y Ulises Gamonal del lado peruano – es más que nunca esencial. Así, el pasado mes de noviembre, tuvo lugar en Jaén el segundo lanzamiento del libro Ier Encuentro de Arqueólogos del Norte de Perú y Sur del Ecuador: Memorias, publicado por la Universidad de Cuenca a raíz de este evento, que inició en Palanda en marzo del 2010. El acto reunió un grupo de arqueólogos ecuatorianos y peruanos que trabajan en la región limítrofe entre la Amazonía peruana y ecuatoriana.

Del lado ecuatoriano, este estudio conjunto no se puede dar sin el implemento a largo plazo de un plan paralelo de investigación, consolidación y promoción del registro arqueológico. En el caso concreto de Santa Ana-La Florida, el INPC y sobre todo, el Ministerio Coordinador, han aportado en ese sentido. Desde su llegada al sitio, el equipo del IRD por su parte ha llevado a cabo un intenso trabajo con la comunidad del cantón Palanda (ver Valdez, 2010). El pasado mes de noviembre de este año, Palanda tuvo la visita de dos museólogos asociados al IRD: el Dr. Yves Girault y la Dra. María Isabel Orellana. Conjuntamente al equipo de arqueólogos que trabajan en Santa Ana-La Florida, los museólogos elaboraron una propuesta preliminar para la valoración del sitio y el conjunto del patrimonio arqueológico del cantón Palanda, la misma que fue entregada a los representantes culturales y turísticos tanto de la municipalidad de Palanda como del Consejo Provincial de Zamora Chinchipe y desde luego, a las autoridades del INPC. Por otra parte, existe ya la propuesta de plan de gestión del yacimiento Santa Ana-La Florida elaborada por la UTPL en el año 2009. El Consejo Provincial de Zamora Chinchipe es – al parecer – la entidad que mayor interés ha manifestado en el tema de la promoción turística del sitio. Sin embargo, un manejo óptimo del patrimonio arqueológico de la región exige la colaboración, orientación y supervisión de las entidades culturales a nivel local y nacional. En definitiva, las herramientas están ahí, lo único que falta de momento para impulsar y potencializar la riqueza patrimonial, científica y turística de Santa Ana-La Florida es actuar.

Bibliografía

Guffroy, Jean. “El Horizonte corrugado: correlaciones estilísticas y culturales”, in Bulletin de l’Institut Français d’Études Andines, 2006, 35 (3): 347-359.

Lathrap, Donald W. The Upper Amazon, Thames & Hudson. Gran Bretaña, 1970.

Lippi, Ronald. Una exploración Arqueológica del Pichincha Occidental, Ecuador, Museo Jacinto Jijón y Caamaño. Quito, 1998.
Meggers, Betty. Ecuador, Thames & Hudson. Londres, 1966.

Renfrew, Colin; Paul Bahn. Archaeology: theories, methods and practices, Thames & Hudson. Estados-Unidos, 1996.

Saulieu de, Geoffroy; Lino Rampón Zardo. Colección arqueológica de Morona-Santiago del Museo Amazónico de la UPS. Una introducción a la Amazonía ecuatoriana prehispánica, Abya-Yala. Quito, 2006.

Taylor, Anne-Christine. Al este de los Andes, t.II, Abya-Yala. Quito, 1988.

Valdez, Francisco. “Inter-zonal relationships in Ecuador”, en Handbook of South American Archaeology, Helaine Silverman y William Isbell eds., Springer, pp. 865-891. Estados-Unidos, 2008 (a).

“Mayo Chinchipe, el otro Formativo Temprano”, en Miscelánea Antropológica Ecuatoriana, Segunda época 1: 170-197, 2008 (b).

Informe Final de los trabajos arqueológicos realizados en el marco del proyecto UTPL-IRD / Ministerio de la Cultura, 2009. [online]

“Uso social de la arqueología en el sitio Santa Ana-La Florida”, en Ier Encuentro de Arqueólogos del Norte de Perú y Sur del Ecuador: Memorias, p. 23-40. Cuenca, 2010. [online]

Valdez, Francisco; Jean Gufroy; Geoffroy de Saulieu; Julio Hurtado; Alexandra Yépez. Découverte d’un site cérémoniel formatif sur le versant oriental des Andes, 2005. [online]

Publicado el 17/12/2010

Piramides de Jaen entre los 10 mas importantes descubrimientos arqueologicos del mundo en el 2010 para la revista Archaeology

Con enorme alegria quiero compartir con ustedes esta gran noticia de haber logrado que Montegrande en Jaen sea considerado como uno de los 10 descubrimiento arqueologicos mas importantes del mundo, pues nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda de cada uno de ustedes y su permanente amistad. Por favor lean los links. Un gran abrazo.

Cordialmente,

Quirino Olivera Núñez

Más detalles…
Top 10 Discoveries of 2010
Early Pyramids – Jaen, Peru

Publicado el 09/12/2010

TERCER ENCUENTRO DE ARQUEOLOGÍA DE LOJA


AGENDA DE PONENCIAS “TERCER ENCUENTRO NACIONAL Y PRIMERO BINACIONAL DE ARQUEOLOGÍA ECUADOR-PERÚ

LUGAR: MUSEO DEL MINISTERIO DE CULTURA, Parque Central-Loja

AUSPICIANTES: Ministerio de Cultura,Loja; Instituto Nacional de Patrimonio Cultural – Loja; EcuaCorriente S.A, Grupo “Evidencia Ancestral”; Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Loja; Municipio de El Pangui (Zamora Chinchipe) y Consulado del Perú en Ecuador

PRIMER DÍA: Jueves 9 de diciembre del 2010

08h30 – 08h45: Inscripción de participantes
08h45 – 09h30: Inauguración del evento
09h30: PRIMERA PONENCIA - Arqlga. Catherine Lara (“Hacia un afinamiento de la secuencia cronológica Mayo-Chinchipe: resultados de la temporada de excavaciones 2010 en Santa Ana-La Florida (cantón Palanda, Zamora-Chinchipe, Ecuador)”)
10h10: café
10h40: SEGUNDA PONENCIA – Arqlga. María Ysela Leyva (“REGRESANDO A CASA. PROCESO DE RECUPERACIÓN Y REPATRIACIÓN DE BIENES CULTURALES 2007-2010″)
11h20: TERCERA PONENCIA - Lic. Mary Jadán (Jean Nöel Martínez) (“CONTEXTO ARQUEOLÓGICO DE LOS PETROGLIFOS DE LA REGIÓN OESTE DE LA PROVINCIA DE LOJA”)
12h00: QUINTA PONENCIA - Ing. Diego Arboleda (“SALINAS DE BOLIVAR: Un destino turístico con historia, paisajes naturales, gente emprendedora y economía productiva y solidaria”)
12h40: Almuerzo
14h30: DÉCIMA TERCERA PONENCIA - Dr. Juan Mullo (“ENFOQUE ETNO-MUSICOLÓGICO DEL PATRIMONIO INTANGIBLE”)
15h10: SEXTA PONENCIA - Dr. Jean Nöel Martínez (“LOS MAMÍFEROS CONTEMPORÁNEOS DE LOS PRIMEROS CAZADORES RECOLECTORES EN EL NORTE DEL PERÚ”)
15h50: café
16h30: SEPTIMA PONENCIA - Dra. María Aguilera (“PROGRAMA DE INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA KINROSS – AURELIAN”)
17h10: OCTAVA PONENCIA – Dra. Soledad Solórzano (“OCUPACIONES ARQUEOLÓGICAS DE YAMANUNKA: Descripción de sellos para una interpretación de su posible uso”)
18H00: plenaria

SEGUNDO DÍA: Viernes 10 de diciembre del 2010

09h00: NOVENA PONENCIA – Dra. Amelia Sánchez (“LAS RUTAS COMERCIALES DEL GOLFO DE GUAYAQUIL”)
09h40: DÉCIMA PONENCIA – Arqlga. Catherine Lara (“NUEVOS APORTES EN LA ARQUEOLOGÍA DEL VALLE DEL RÍO CUYES (GUALAQUIZA, MORONA SANTIAGO, ECUADOR)”)
10h20: Café
10h50: DÉCIMA PRIMERA PONENCIA – Lic. Rocío Murillo (“CULTURA MILAGRO – QUEVEDO: NUEVAS EVIDENCIAS SOBRE LA PRESENCIA DE LOS TSACHILAS, COLORADOS O YUNGAS”)
11h30: DÉCIMA SEGUNDA PONENCIA - Lic. Francisco Sánchez (“INVESTIGACIÓN DE LO INMATERIAL ANTES DE LO ARQUEOLÓGICO”)
12h10: DÉCIMA TERCERA PONENCIA - Dr. Mauricio Naranjo (“APORTES ECUATORIALES A LA CIVILIZACIÓN”)
12h50: Almuerzo
14h30: DÉCIMA CUARTA PONENCIA – Dr. Julio César Fernández (“DIOSES, RETABLOS Y CAMPANAS EN LOS CAÑARIS DEL NORTE DEL PERÚ”)
15h10: DÉCIMA QUINTA PONENCIA – Dr. Carlos Wester de la Torre (“UN TRONO SAGRADO EN LA COSTA NORTE DEL PERÚ”)
15h50: Café
16h20: DÉCIMA SEXTA PONENCIA – Lic. Fabián Villalba (“ARQUEOLOGÍA DEL VALLE DEL RÍO QUIMI : Estudios Preliminares”)
17h00: PLENARIA
17h40: ENTREGA DE CERTIFICADOS

TERCER DÍA: Sábado 11 de Diciembre del 2010

Visita al sitio “El Mirador”

Publicado el 28/11/2010

Momias de 2 600 años de antigüedad halladas en Bagua

prensa Ocho vasijas funerarias con restos de personas en posición fetal y ofrendas, de una antigüedad estimada de 2 600 años, fueron descubiertas en la zona arqueológica de Casual, ubicada a escasos kilómetros de Bagua, en el departamento de Amazonas (Perú).

Trabajadores dirigidos por el arqueólogo Quirino Olivera Núñez hicieron el hallazgo cuando desenterraban parte de la estructura arquitectónica de lo que sería un templo.

Cada una de las urnas funerarias mide cerca de 1,20 m y tiene un diámetro de 0,80 cm. Fueron elaboradas con arcilla cocida y tienen tapas. Uno de los recipientes – aún en proceso de excavación – ha llamado la atención porque está pintado de colores, lo cual podría indicar que contiene los restos de un personaje de élite.

Olivera destacó que es la primera vez que se registra científicamente este tipo de contextos funerarios en la selva de Amazonas. En otras oportunidades han sido encontrados aisladamente por campesinos de la zona.

Leer “FOTOS: momias de 2.600 años de antigüedad halladas en Bagua sorprenden a arqueólogos” en El Comercio (Perú)

Publicado el 18/10/2010

I Encuentro de Arqueólogos del Norte de Perú y Sur del Ecuador: Memorias

Cover

En el marco del II Encuentro de Historia efectuado en la ciudad de Cuenca, se lanzó el pasado jueves 14 de octubre el libro I Encuentro de Arqueólogos del Norte de Perú y Sur del Ecuador: Memorias. Relaciones interregionales y perspectivas de futuro que recoge varias de las ponencias que se presentaron el pasado mes de marzo en el evento organizado por la Cátedra Abierta de la Universidad de Cuenca.

La publicación constituye una verdadera primicia en nuestro medio por la rapidez con la que aparece (apenas a 6 meses de la realización del evento) y por la calidad de su impresión. La decisión política que ejercen tanto al Universidad de Cuenca como el Gobierno Provincial del Azuay en la materialización de sus compromisos es un ejemplo a seguir en el futuro. El libro trae temas de investigaciones recientes realizadas en el campo de la arqueología y de la etnografía de la zona menos conocida de los Andes Septentrionales y que está demostrando ser una de las más importantes para comprender el carácter histórico social  de la región fronteriza.

Descargar las Memorias en [PDF]
Blog de la reunión, con articulos de prensa, fotos y ponencias
Ponencias del Encuentro
Fotos del Encuentro

Publicado el 21/09/2010

Descubren templos de 4 000 años de antigüedad en el Perú

prensaNuevas perspectivas para la arqueología se abrieron hoy por el descubrimiento de dos templos que se estima tienen una antigüedad de 4 000 años, están ubicados en el nororiente del Perú y son los primeros encontrados en un lugar de contacto entre la Amazonía y los Andes: “Estaríamos frente a una de las primeras civilizaciones del Perú. Si seguimos excavando podríamos dar con vestigios anteriores a Chavín (1000 a.C.), Caral (3000 a.C.) y Ventarrón (4000 a.C.), pues ni en los Andes ni en la costa se han encontrado templos tan antiguos y con estas características“, dijo al diario peruano El Comercio el arqueólogo Quirino Olivera, al mando de la investigación.

Según las primeras investigaciones, los ancestros de la cultura Bracamoros, que ocuparon el extremo suroriental de Ecuador y el nororiental de Perú, habrían sido los que habitaron este lugar. Los sectores conocidos como Montegrande y San Isidro localizados en la provincia de Jaén, que fueron utilizados como botadero público, sorprendieron al equipo arqueológico por la decoración de los muros, en los que aplicaban tierra de colores, y por las ocho fases de construcción con alineamientos perfectos que encontraron. Además, entre las edificaciones de barro y pesadas piedras se hallaron 14 contextos funerarios que incluyen osamentas de neonatos y adolescentes, caracoles y conchas spondylus. Éste último elemento revela que hubo una relación con la costa ecuatoriana. Según Olivera, la construcción de ambos templos data aproximadamente del año 2000 antes de Cristo.

Las excavaciones en esta zona son parte de un programa de integración de Perú y Ecuador, que abarca las cuencas de los ríos Mayo, Chinchipe, Marañón, Utcubamba y Puyango-Tumbes.

Más informaciones…
Leer “Descubren templos de 4 000 años de antigüedad en el Perú” en El Comercio (Ecuador)
Leer “Descubren templos de 4 mil años de antigüedad en lo que antes era un basurero” en El Comercio (Perú)
Leer “Ceremonial Temples 4,000 Years Old Found in Peruvian Jungle” en Latin American Herald Tribune
Leer “Peru rewrites history books once more with ancient archaeological find” en …En Peru

Publicado el 11/09/2010

La Asamblea Nacional del Ecuador propone promover cultura de paz y el desarrollo socioeconómico en los cantones fronterizos

La asambleísta Nivea Vélez presentó un proyecto de ley por el cual se regula la atención especial a los cantones cuyos territorio se encuentran total o parcialmente dentro de una franja fronteriza de cuarenta kilómetros, para afianzar una cultura de paz y el desarrollo socioeconómico, precautelando la soberanía, biodiversidad natural e intercultural y garantizar el ejercicio de derechos de las personas, comunidades, pueblos, nacionalidades y colectivos de estos cantones.

La normativa, que contiene 40 artículos, 3 disposiciones generales, 5 transitorias, una disposición final, se refieren al plan quinquenal de desarrollo de los cantones fronterizos; articulación con los planes sectoriales y al Plan Nacional de Desarrollo; Consejo Coordinador del Desarrollo de los cantones fronterizos; construcción y vigencia de una cultura de paz; educación para una cultura de paz; desarrollo y protección del conocimiento; erradicación de la violencia, entre otros aspectos.

Nivea Vélez argumentó que las fronteras en el Ecuador son zonas con un alto índice de desatención por parte de las autoridades nacionales, lo que ha llevado a la acumulación de problemas que afectan la calidad de vida de las personas que habitan en esas zonas.

Según el proyecto, se entenderá por cultura de paz al conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida que antepone el respeto a la vida, a la persona humana y su dignidad, sustentados en el respeto a los derechos humanos, el rechazo a la violencia en todas sus formas, la promoción de relaciones no violentas en los Estados, entre os individuos, entre los grupos sociales, entre el Estado y sus ciudadanos y entre las personas, pueblos, nacionalidades, colectivos y el Estado con el medio ambiente.

Además, se propone la creación de un Consejo Coordinador del Desarrollo de los cantones fronterizos, que será un organismo colegiado, de derecho público, con autonomía funcional, encargado de velar por el cumplimiento de los objetivos propuestos en esta normativa y tendrá dentro de sus funciones definir y evaluar el cumplimiento de la política nacional de desarrollo de los cantones fronterizos; aprobar el plan quinquenal.

Para asegurar la erradicación de toda forma de violencia en los cantones cuyos territorios se encuentran total o parcialmente dentro de una franja fronteriza de cuarenta kilómetros, el gobierno nacional garantizará medidas de acción afirmativa y atención preferencial. Para el efecto, el Consejo Coordinador del Desarrollo de los cantones fronterizos, coordinará acciones con los organismos responsables del Gobierno central.

Fuente: Asamblea Nacional

Publicado el 23/07/2010

Cooperación Ecuador-Francia: La investigación arqueológica en Ecuador avanza con apoyo francés

prensaLa cooperación científica entre Francia y Ecuador tiene, desde hace 8 años, un programa de investigación arqueológica en Zamora Chinchipe que ha producido resultados invalorables para el conocimiento de las antiguas culturas de la Amazonía. El programa lo efectúan el Institut de Recherche pour le Développement (IRD) y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), con el auspicio de los Ministerios de Cultura y el Coordinador de Patrimonio Natural y Cultural.

El proyecto comenzó con un inventario de los recursos arqueológicos de esa provincia oriental, en donde un equipo de arqueólogos del IRD ha registrado más de 300 yacimientos precolombinos. Un sitio que sobresale del resto por su antigüedad, por la importancia de su avance tecnológico y por las evidencias tempranas de un alto grado de complejidad sociocultural. El yacimiento Santa-Ana/La Florida, ubicado en el cantón Palanda (Provincia de Loja) fue una aldea habitada desde hace 5000 años por un grupo humano que hoy ha sido identificado como el detentor de la cultura Mayo-Chinchipe. Los vestigios de este antiguo grupo aparecen hoy a los dos lados de la frontera peruano-ecuatoriana. El IRD ha tomado la iniciativa de fomentar trabajos conjuntos entre el Ecuador y el Perú. Esta iniciativa, desarrollada con el Ministerio de Cultura, llevó a la firma de una carta de intención, por parte de los Presidentes Rafael Correa y Alan García.

Con el descubrimiento de esta nueva cultura, hoy se sabe que la vertiente oriental de los Andes estuvo poblada desde épocas remotas por gente que practicó la agricultura del maíz, la yuca, la papa china, el ají y el fréjol. Conoció también la coca, el huilco y probablemente el ayahuasca como parte de una farmacopea que fue utilizada en el ámbito ceremonial y curativo. Los saberes ancestrales incluyeron la alfarería, el trabajo de los textiles, la escultura en piedra, y probablemente en madera y hueso. Este pueblo se integró plenamente al medio y explotó racionalmente los recursos naturales de la zona, pero también supo interactuar con pueblos lejanos para el procuramiento de materias exóticas, como la turquesa, la malaquita y el cristal de roca. Los contactos más notables se dieron con los pueblos de la costa del Pacífico. Los fechamientos de carbono 14 ubican a esta antigua cultura amazónica entre el 4960 y el 3150 antes del presente (AP), o entre el 3010 y el 1520 antes de Cristo (AC). Esta antigüedad es similar a la duración de la cultura costera Valdivia, lo que implica que ambas fueron contemporáneas y tuvieron contacto a través del tiempo.

La cooperación científica entre Ecuador y Francia ha sido particularmente exitosa en el campo del rescate y de la preservación del patrimonio cultural amazónico. Con la promulgación del Decreto de Emergencia Patrimonial, el Ministerio Coordinador de Patrimonio Natural y Cultural efectuó una importante obra de infraestructura para proteger el yacimiento arqueológico Santa Ana – La Florida, que incluyó la construcción de muros de contención para controlar los daños que la naturaleza y los procesos de erosión causaban continuamente al yacimiento. De igual manera, se edificó una impresionante estructura metálica para cubrir la parte más delicada del sitio, que amenazaba con ser deteriorada y eventualmente arrastrada por las aguas caudalosas de las cabeceras del Chinchipe. Esta protección se vio igualmente complementada por una serie de estudios financiados por el Ministerio de Cultura con la asistencia técnica del IRD, y ejecutados por la Universidad Técnica Particular del Loja. Estos estudios buscan valorar los recursos patrimoniales del cantón Palanda y efectuar un diagnóstico socioeconómico que permita a la población encontrar vías hacia un desarrollo sustentable, a través de microempresas artesanales relacionadas con el turismo comunitario. En ambos casos, se está logrando que la investigación científica tenga repercusiones en el ámbito social y favorezca a las poblaciones campesinas del Ecuador.

Descargar el suplemento del diario El Comercio del 14 de julio 2010 [PDF]

Publicado el 16/06/2010

Taller de discusión sobre “El Formativo en los Andes Septentrionales: Trayectoria Divergentes de la Complejidad Social en los Andes Ecuatoriales”

El 1 de julio se inicia en Guayaquil un taller itinerante para discutir sobre el Formativo en los Andes Septentrionales. La intención era reunir a los especialistas sobre el tema para discutir sobre esta problemática 50 años después de que se formularon las primeras hipótesis con el descubrimiento de Valdivia. Las nuevas evidencias que han sido encontradas tanto en el Norte del Perú, como en la vertiente sur oriental de los Andes, obligan a retomar el tema para discutir las nuevas evidencias y ver entre todos los involucrados la necesidad de replantear los conceptos originales. Se hace necesario tratar de llegar a una postura actualizada, donde la noción de “Formativos” prime en toda su amplitud. Evidentemente esto implica un compromiso de querer mostrar, comparar y discutir las evidencias que se tienen desde los distintos escenarios conocidos en el sur del Ecuador y del norte del Perú. Dado el presente estado del conocimiento arqueológico en el Ecuador, la oportunidad de reunirse y de tratar de este tema es casi un regalo caído del cielo, que los profesionales concientes de su responsabilidad científica no deberían perderse. La convocatoria es abierta para todos los que se sientan involucrados por la practica arqueológica y la entrada es libre a todas las sesiones. La posibilidad de asistir es además múltiple, pues se van a desarrollar reuniones en Guayaquil, Santa Elena, Cuenca, Loja, Tumbes y Piura; y dependiendo del interés que muestren los participantes en cada localidad, habrá la posibilidad de escuchar y discutir con los especialistas de cada una de estas regiones. En los últimos años se ha venido hablando de la necesidad de reunir a los profesionales de la arqueología que trabajan en los dos lados de las regiones fronterizas, ahora se presenta justamente esa oportunidad y resulta evidente que una situación privilegiada de este tipo no se volverá a presentar en un buen tiempo.

El taller de discusión sobre “El Formativo en los Andes Septentrionales: Trayectoria Divergentes de la Complejidad Social en los Andes Ecuatoriales” se desarrollara del 1 hasta el 15 de julio 2010 entre la ciudades de Guayaquil, Santa Elena, Cuenca, Loja, Palanda (Ecuador) y Tumbes y Piura (Perú). Ese taller es organizado por Jerry Moore (California State University at Dominguez Hill) y Francsico Valdez (Institut de Recherche pour le Développement, IRD), financiado por la Wenner-Gren Foundation con los auspicios del INPC y el INC.

Más informaciones…

Francisco Valdez (francisco.valdez@ird.fr)
Jerry Moore (jmoore@csudh.edu)

Publicado el 25/05/2010

Proyecto arquitectural de Santa-Ana/La Florida en exposición de arquitectura

Presentación Cubierta Palanda

El proyecto de la cubierta del sitio de Santa-Ana/La Florida fue seleccionado por la revista “Aji” (Arquitectura Joven Independiente), para exponerlo en Madrid y Londres.

Pueden leer más informaciones en nuestro blog y/o algunas photos en el sitio web de los arquitectos Paola Meneses y Christian Brown (menu “Proyectos” > “Parque Ecológico Santa-Ana”) o en su espacio Facebook.

“La muestra se abrió en Madrid el 9 de junio y estará abierta hasta el 9 de julio. El London Festival of Architecture empieza mañana y la muestra se inaugura el lunes por la noche con un coctel oficial en la Embajada del Ecuador en Londres con más de 200 invitados. El London Festival of Architecture en la edición pasada tuvo una cobertura en 500 artículos de prensa que llegaron a 45 millones de personas, con más de 800 eventos durante dos semanas”.

Pueden entrar a esta página para ver la muestra de las obras seleccionadas de arquitectura Ecuatoriana, presentadas por el “Aji” (Arquitectura Joven Independiente) en las dos exposiciones: http://www.plataformaarquitectura.cl/2010/06/15/aji-muestra-de-arquitectura-joven-independiente/ y en esta página está la información sobre el Festival de Arquitectura de Londres: http://www.lfa2010.org/index.php?Date=2010-06-22&

Publicado el 11/05/2010

Publicado el 11/05/2010

Encuentro de Arqueólogos en Palanda

El encuentro de arqueólogos del norte del Perú y del Sur del Ecuador que se llevo a cabo en Palanda tuvo gran interés en la comunidad de Palanda. Además  se efectuaron charlas en el colegio técnico “Oriente Ecuatoriano” de Palanda y en el yacimiento arqueológico.

Publicado el 11/05/2010

Uso social de la arqueología en el sitio Santa-Ana/La Florida, cantón Palanda

Dr. Francisco Valdez, IRD, UMR 208 PALOS; (convenio IRD/INPC Ecuador) .

Introducción:

El valor de los bienes arqueológicos, muebles e inmuebles, no suele ser objeto de discusión en los medios que pretenden ser cultos, pues se considera que estos son ante todo testimonios de la historia humana, que deben ser investigados, preservados y difundidos ante la comunidad. Sin embargo, en la práctica esta noción del valor de la arqueología resulta ser únicamente un referente retórico que no tiene raíces reales en la ley, en la academia, o peor aún en el pueblo. Desafortunadamente, el valor de la arqueología en el Ecuador se ha convertido en sinónimo de lucro económico, directo o indirecto. En el imaginario del pueblo la arqueología se asocia a “huacas” o tesoros escondidos; para los profesionales de la disciplina ésta es sinónimo de contratos jugosos, y para la ley, el recurso patrimonial está a punto de convertirse en una más de las “industrias culturales”, que debe dar réditos económicos a sus impulsores y, porque no también, a la comunidad. En la práctica hay poca diferencia, entre negociar con colecciones arqueológicas, gestionar contratos de arqueología de salvamento, o ir a “sacar infieles” para vender sus riquezas. En todos los casos, el interés de los actores no es precisamente exponer, preservar y difundir los rasgos socioculturales de la historia que no quedó escrita. A pesar de la áurea “noble y culta” que envuelve al manejo de los bienes del pasado, en la actualidad estos son sólo un recurso más, que debe ser explotado para el beneficio individual o colectivo. Las implicaciones históricas o la responsabilidad social que éstas conllevan han pasado a segundo, o a tercer, plano. Lo único que importa es poner el recurso al servicio de sus gestores.

Si resulta difícil hacer pasar este mensaje en el medio urbano y occidentalizado de los centros administrativos del país, parecería quimérico abordarlo en el medio rural y marginado que constituye el resto del Ecuador. Sin embargo, ese es el reto y la primera responsabilidad del investigador que debe hacer oír su voz, como el profeta que grita en el desierto. En este trabajo se discuten de las realidades que entornan a los vestigios arqueológicos encontrados en el cantón Palanda. Se pretende enfocar el verdadero valor y la importancia que deben tener los recursos patrimoniales en la mentalidad de todos los actores involucrados. Se trata de la noción de lo que es el uso social de la arqueología dentro del contexto de una comunidad marginal que descubre en un medio selvático las “huellas cultas” de sus antecesores amazónicos. Se replantea sin demagogia lo que debe ser la Arqueología Social y cual es la responsabilidad del arqueólogo frente a la comunidad.

Geografía física y humana del cantón Palanda

Palanda es uno de los nueve cantones de la provincia de Zamora Chinchipe, se ubica en los flancos sur orientales de la cordillera Real de los Andes (Fig.1). Limita por el occidente con la parte suroriental de la provincia de Loja y por el oriente con la República del Perú. Su orografía es muy accidentada por la presencia de cinco sierras paralelas que bajan de norte a sur, formando valles estrechos y empinados. Por éstos corren los arroyos y ríos que se engrosan el caudal de las aguas que progresivamente se juntan para formar el sistema hídrico conocido como Mayo Chinchipe, que drena sus aguas en el río Marañón. Desde el punto de vista ecológico, el cantón se ubica dentro de la biota conocida como ceja de montaña, esto es una zona de transición entre el altiplano andino (2800 msnm) y las tierras bajas del pie de monte de la cuenca amazónica (600 a 400 msnm). La catalogación técnica es de bosque tropical muy húmedo, con precipitaciones que oscilan entre los 2000 y los 3000mm anuales. Estas zonas de transición se caracterizan por tener uno de los índices más altos de biodiversidad de todo el planeta. El endemismo propio a cada nivel actitudinal, encierra una gran cantidad de variedades de plantas, aves y mamíferos medianos a pequeños. Las interacciones bióticas que se dan entre las distintas zonas tienden a multiplicar las especies dentro de ambientes cálidos y húmedos.

Cuenca Mayo-Chinchipe

Cuenca Mayo-Chinchipe

En la actualidad, el cantón cuenta con el I. Consejo Municipal compuesto por un edil y 6 concejales, que forman 5 comisiones permanentes de trabajo en las áreas de Planificación, Urbanismo y Obras Públicas, Servicios Públicos, Servicios Financieros, Servicios Económicos y Servicios Sociales. Como todas las entidades estatales cuenta ya con un portal electrónico, que puede ser consultado en Internet en la dirección http://www.municipiopalanda.gov.ec

Palanda tiene una población (residente y flotante) de alrededor de 8000 habitantes, repartida entre zonas urbanas y zonas rurales. La cabecera cantonal, Palanda, reúne aproximadamente la mitad de los habitantes, el resto se reparte entre las 4 parroquias rurales: Valladolid, El Porvenir del Carmen, San Francisco del Vergel y La Canela. Las principales actividades económicas del cantón son la agricultura y la ganadería (que reagrupa a más del 70% de la población), el resto se dedica invariablemente al comercio, servicios públicos (salud, educación, obras viales, etc.) y, en los últimos años, a la construcción. Como en la mayor parte del país, la población joven (menor de 25 años) compone más del 65% del total. Entre la población adulta, el nivel general de instrucción es primaria, con un repunte importante en el nivel de educación secundaria, en la última generación de jóvenes (un 25 % de la población). En el cantón existen 59 centros educativos de instrucción inicial, primaria básica y secundaria, repartidos en las áreas urbanas (24) y rurales (35). Muy pocos son los habitantes que han tenido la oportunidad de cursar por las universidades, pero la educación a distancia tiende a llenar paulatinamente este vacío, entre una pequeña porción de la población que oscila entre los 18 / 30 años de edad. En lo que se refiere a salud pública, el cantón cuenta con un dispensario médico en la cabecera cantonal y puestos de salud en algunas parroquias rurales. El número de médicos y enfermeras tituladas (incluyendo auxiliares) no sobrepasa las 15 personas para la totalidad del cantón, y éstas se encuentran sobre todo radicadas en las zonas urbanas (cabeceras cantonal o parroquiales)1. La afiliación a las diversas modalidades de seguro social (urbano o campesino) es naturalmente muy limitada y el acceso a niveles superiores de atención médica gratuita es casi inexistente. Al igual que en muchas localidades rurales del país, el cantón cuenta con un número importante de “brujos”, yerberos, curanderos, parteras y sobadores que ofician indistintamente en los centros urbanos en las parroquias rurales.

La descripción del paisaje cultural del cantón Palanda no estaría completa sino se mencionaría el hecho de que la transformación del medio ambiente natural ha sido radical en los últimos 50 años. La mayor parte de los bosques primarios y secundarios, que tradicionalmente cubrían las estribaciones orientales de la cordillera, han sido talados y en muchos casos transformados en zonas muy inclinadas de matorral, de pastizales, o de huertas familiares de cultivo (invernas) de extensiones variables. Por lo general, los relictos de bosque cubren las zonas elevadas, muy empinadas, el contorno de las quebradas que van desde las alturas y algunas vegas próximas al cauce de los ríos. Una buena parte del territorio se encuentra entonces transformada en terrenos proclives a la erosión y a los eventuales deslaves que provocan las precipitaciones continuas que caracterizan a este medio.

La vialidad y los sistemas de comunicación son bastante precarios a lo largo de todo el territorio. Desde fines de la década de los ochentas existe un pista carrozable que baja desde Yangana (Loja) hacia la frontera. Esta vía corta y cruza la cordillera a través del parque nacional Podocarpus, para luego bajar por las estribaciones altamente inclinadas, conectando las poblaciones de Valladolid, Palanda, Zumba, El Chorro, Pucapamba y La Balsa. En esta última localidad se ubica el puente internacional que cruza el río Canchis y constituye la frontera con el Perú. La vía forma parte del denominado “IV Eje Vial”, que une la Amazonía con la costa del Pacífico. En los últimos 10 años municipio del cantón Palanda, se ha empeñado en la construcción varias vías secundarias que comunican las parroquias rurales ubicadas hacia el este de la cabecera cantonal. En este esfuerzo, y con el paso de la vía, se han deforestado miles de hectáreas de selva natural, pues por los caminos del progreso salen todas las especies de madera fina que guardaban por milenios los bosques de Chinchipe. Hasta hace un par de años, Palanda contaba con una sola línea telefónica (la del municipio) que, a determinadas horas, servía las necesidades de comunicación de toda la población. No obstante, el siglo XXI está entrando a pasos agigantados en la Amazonía ecuatoriana y, desde fines del 2007, la telefonía celular ha invadido la vida de todos sus habitantes. En el presente año se han abierto inclusive dos puntos de acceso público a Internet, que funcionan intermitentemente, gracias a la conexión satelital y la telefonía celular. Evidentemente nada de esto sería posible sin que toda la zona sur de la provincia de Zamora esté interconectada a la red eléctrica nacional. Este servicio es generalizado en toda la región desde la década de los años noventa. En conclusión, se puede decir que la comunidad campesina que compone la mayor parte del cantón Palanda se encuentra en condiciones marginales de salud, educación, y en general de acceso a la mayor parte de los servicios públicos que debe brindar el Estado. Esta situación es particularmente perceptible con relación a los principales centros de desarrollo socioeconómico del país, incluyendo la ciudad de Loja, que es el centro urbano más importante de su entorno (120 Km., o cuatro horas de distancia en transporte público).

Recursos patrimoniales arqueológicos de Palanda

Al igual que en casi todo el territorio de la república del Ecuador, en este medio existe una cantidad apreciable de recursos patrimoniales, tanto naturales como culturales, que pueden y deben ser aprovechados racionalmente por la población. En el campo arqueológico, las investigaciones realizadas desde mediados del año 2001, por el equipo de arqueólogos del convenio IRD / INPC, han puesto en evidencia más de 50 antiguos paraderos, que se caracterizan por la transformación antropogénica del espacio y los restos culturales visibles en superficie o enterrados en el subsuelo (Fig. 2) (Valdez, 2007a). La gran mayoría de estos pertenece a la última etapa de ocupación precolombina de la región. Ésta ha sido asociada a los denominados pueblos Bracamoros, de filiación lingüística Jíbaro y que son los antecesores directos de las poblaciones Shuaras, que ocupaban antiguamente todo este territorio (Taylor, 1988:77-91; Valdez, 2007a). La mayor parte de estos paraderos arqueológicos se ubican en todos los niveles altitudinales de los valles fluviales que caracteriza a la ceja de montaña. Aparecen en el perfil de los cerros como pequeñas terrazas escalonadas. Por lo general se trata de superficies de entre 20 y 100 m2, antiguamente niveladas por el hombre, donde se aprecia la presencia de vestigios cerámicos de tradición corrugada, batanes o piedras de molienda, hachas líticas, e inclusive algún resto de pirca (muro de piedra seca). Los fechamientos obtenidos de estos contextos los ubican entre el año 900 AD e inicios del siglo XX. Esta transformación del espacio refleja un patrón de asentamiento disperso a través de la geografía inclinada de las estribaciones orientales de los Andes. Como complemento de este modelo generalizado, aparecen a menudo en las alturas, abrigos rocosos o pequeñas grutas que fueron utilizadas como antiguos depósitos funerarios. La población moderna los denomina “cuevas de los gentiles” y en ellas aparecen restos óseos humanos, acompañados a veces por recipientes cerámicos fragmentados. La gran mayoría de estos depósitos han sido visitados y removidos por buscadores de tesoros que no han encontrado más que huesos en mal estado de conservación.

Mapa SALF

Mapa vestigios SALF

La prospección arqueológica efectuada en la cuenca del Chinchipe reveló igualmente la presencia de varios asentamientos con evidencias cerámicas de una época anterior, que al principio estuvo mal definida. La alfarería contrastaba marcadamente con los materiales corrugados, siendo la nueva tradición más ligera, por sus paredes delgadas, y decorada con motivos geométricos incisos y pintados. Según varios informantes locales, ésta cerámica fina aparecía a menudo en asociación con recipientes de piedra, elegantemente pulidos. En la prospección se habían detectado recipientes líticos en algunas colecciones detentadas por campesinos, que los habían encontrado en sus trabajos agrícolas. La búsqueda de esta asociación llevó al equipo a recorrer las cuencas de los ríos Valladolid, Numbála, Vergel, Sta. Clara, Canela, Palanda, Blanco, Palanuma e Isimanchi, donde se pudo establecer una frecuencia significativa de sitios con la nueva tradición cerámica.

Tumba 1 SALF

Tumba 1 SALF

Empero, los hallazgos efectuados en el sitio denominado Santa Ana-La Florida, ubicado a escasos kilómetros de Palanda, permitieron definir perfectamente un complejo cultural. Éste ha sido denominado Mayo Chinchipe y está compuesto por elementos arquitectónicos, materiales cerámicos variados y una industria lítica muy particular, que caracteriza a la ocupación temprana de la región (Valdez et al., 2005). El yacimiento se levanta sobre una terraza fluvial, a orillas del río Valladolid, cubriendo una extensión semi-inclinada de aproximadamente una hectárea. Los trabajos efectuados han revelado una estructuración del espacio, donde predomina una estructura circular de 40 metros de diámetro, en torno de la cual se han expuesto los cimientos de varias estructuras circulares, con diámetros de entre 5 y 9 m (Fig. 3). Los trabajos efectuados sugieren la presencia de una aldea, dotada de una plaza central, que pudo haber tenido la función de un centro de reunión cívico-ceremonial. El extremo oriental del sitio presenta una estructura circular de 12 m de diámetro, que se levanta sobre una terraza artificial. Ésta fue construida sobre las curvas de nivel descendientes sobre el río, para prolongar la planicie general del terreno en este sector. En la actualidad, el filo de la terraza forma, un escarpe inclinado sobre el cauce del río. En el perfil del mismo se puede evidenciar una serie de contrafuertes circulares que sostienen el lado sur-oriental de la planta elevada. La excavación en área del sector demostró que la terraza había sido preparada además como un espacio funerario, muy rico en elementos arquitectónicos simbólicos, enterrados a distintas profundidades (Fig. 4). Detalles de estos rasgos culturales y arquitectónicos han sido descritos con anterioridad, por lo que en este trabajo no se detendrá en enumerarlos (Valdez et al, 2005; Valdez, 2007 a,b,c; 2008 a y b). Baste decir que las evidencias de ceremonialidad, simbolismo y ritualidad que están presentes en los vestigios arquitectónicos, contextos habitacionales y depósitos funerarios abogan por la presencia de una antigua sociedad compleja en la vertiente oriental de los Andes. Varios datos que refuerzan esta eventualidad han sido también discutidos en las referencias mencionadas, pero se las puede resumir recordando algunos de sus principales características:
— La evidencia de una amplia red de interacciones a corta, media y larga distancia se ve sustentada en la presencia de distintas especies de conchas marinas, provenientes de las aguas cálidas del Pacífico, en contextos funerarios. No obstante, la sola presencia física no comprueba nada más que contactos (directos o indirectos) con las poblaciones costeras. Lo que es importante anotar es la participación temprana de esta sociedad, en el pensamiento simbólico que une elementos marinos, como son la díada Strombus / Spondylus, con un culto ideológico dualista relacionado con las fuerzas regeneradoras de la naturaleza.
— La procuración y el uso de elementos exóticos y estratégicos (turquesas, malaquitas, cristal de roca y cuentas de concha marina) para diferenciar y resaltar (jerarquizar) a determinados segmentos de la población.
— Promover y mantener la especialización del trabajo relacionado con la procuración y la transformación de materias primas naturales y artificiales (la piedra, la alfarería, y muy probablemente la textilería) para expresar y materializar conceptos ideológicos propios de la selva tropical húmeda.
— El desarrollo y el uso constante de una iconografía simbólica, que transmitía mensajes socioculturales a un amplio espectro de participantes en una cosmovisión pan-andina.
— Conformar y organizar un espacio cívico ceremonial entorno a una plaza circular, inicialmente hundida, que concentró la atención de la comunidad en determinadas ocasiones.
— El conocimiento, el procesamiento y el uso de plantas como la coca (Erythroxilaceae), la huilca (Anandenanthera sp.) y probablemente el nantem o ayahuasca (Banisteriopsis caapi y Psychotria viridis) para la realización de actividades, colectivas o individuales, relacionadas con la curación, la adivinanza y la búsqueda del contacto e intermediación con las fuerzas de la naturaleza. La rica farmacopea de la selva oriental probablemente no se limitó al uso de plantas sicotrópicas o alucinógenas, sino que incluyó muchos géneros de plantas de usos cotidianos diversos, incluyendo el alimenticio.
— Por último, este grupo selvático dispuso de un sustento energético variado y estable, basado en la agricultura de maíz, del fréjol y probablemente de la yuca. Aunque el medio húmedo y ácido, propio de la ceja de montaña no es propicio para la conservación de restos orgánicos, se ha podido establecer la presencia de estos alimentos vegetales gracias a la conservación de micro y macro restos.

Los contextos excavados han proporcionado una larga serie de fechamientos radiocarbónicos que al ser corregidos y calibrados sitúan la construcción y los distintos episodios de ocupación del sitio entre los años 2945 y 1143 antes de Cristo (BC), o entre el 4895 y el 3093 antes del presente (BP).

El Uso Social de los recursos patrimoniales arqueológicos

La evidencia arqueológica encontrada en el cantón Palanda es desde todo punto de vista única en el contexto de lo que se conocía hasta ahora de la historia antigua de la región amazónica. La importancia de los contextos culturales que reflejan la presencia de una antigua sociedad compleja radica sobre todo en la red de interacciones que mantuvo con pueblos de la costa, sierra y pie de monte de la Amazonía. Esto implica romper con la noción del aislamiento sociocultural en que vivían y viven los pueblos orientales. Los hechos demuestran que antes de la conquista española las relaciones interregionales eran constantes e incidían en el desarrollo sociocultural de toda la región andina.

Los actuales pobladores del cantón Palanda son originarios de familias provenientes de la provincia de Loja, es decir se trata de colonos oriundos de un medio físico muy distinto a la topografía, vegetación y a las condiciones de humedad de la ceja de montaña. En su gran mayoría se trata de gente sin recursos, que salió de distintas poblaciones lojanas a raíz de los graves episodios de sequía que vivió esa provincia desde los años 50. Llegaron como colonos para tratar de instaurar el modo de vida agrícola que habían conocido en su tierra natal. La ganadería y el cultivo de productos serranos eran sus actividades usuales. Al llegar a la selva tropical húmeda se topan con un bosque denso, rico en especies maderables finas que son de inmediato explotadas para conseguir liquidez. Los nuevos pobladores se imponen un modo de vida extractivista, basado en la tala de madera y en la actividad tradicional de todos los colonos que llegan al oriente: la minería artesanal de oro. El contacto con el medio y con los habitantes locales que encuentra les obligan a adaptarse, cambiando su alimentación básica: de papas y cereales pasan a la yuca y al banano. La necesidad y la asimilación les ayudan a instalarse, de manera dispersa, en los terrenos inclinados. Allí cultivan pequeñas huertas familiares y buscan presas de caza para complementar el régimen alimenticio. Con el paso del tiempo, introducen ganado serrano en las parcelas, que poco a poco se han ido deforestando. Una vez instalados, retoman nexos con la sierra y se produce un mestizaje cultural, mediante la cual se introducen animales de cría como aves, cerdos, cuyes y, a veces, hasta ovejas.

En un lapso de 30 años la población colona se ha apropiado de grandes extensiones de tierras, supuestamente baldías, y con ello desplazan a los habitantes originarios (shuaras) hacia zonas de refugio en la selva profunda (jiberías). Las estribaciones orientales ceden los bosques milenarios a pastizales inclinados, donde la erosión empobrece los suelos. Miles de hectáreas se ven así transformadas en prados inestables y en terrenos de cultivo de maíz, yuca y plátano. La falta de comunicaciones mantiene a estas poblaciones en un régimen de autarquía. Para mediados de la década de los 90, caminos de herradura ingresan progresivamente a varias localidades, con ello se refuerza antiguos pueblos con la concentración de poblaciones campesinas que tienen sus fincas en los alrededores. Si bien las condiciones de vida han mejorado para muchos de ellos, los colonos siguen siendo una población marginal con relación a la dinámica de economía nacional. Los caminos facilitan la llegada de nuevas familias de origen serrano y la transformación del medio descrito se multiplica. El mejoramiento de los medios de comunicación: radio, televisión, telefonía celular integra marginalmente las poblaciones a la vida nacional. Con el contacto abierto hacia la quimera del modo de vida occidental, la nueva juventud entra aceleradamente al siglo XXI. Con la falta de oportunidades y la carencia de tierras baldías, la migración es otra vez una alternativa, pero esta vez con destinos muy lejanos (España, Estados Unidos, etc.).

En este contexto no hay una noción de lo que son los recursos patrimoniales, los naturales son vistos como recursos de libre extracción y los culturales, cuando se reconocen, son tomados de dos maneras. Los intangibles se transforman paulatinamente y se mantienen, ya que son vistos como una reminiscencia afectiva con su tierra originaria. Las fiestas religiosas, la música, los bailes populares, la gastronomía tradicional lojana son vistas con orgullo por la generación de los mayores. Desafortunadamente no sucede lo mismo con los recursos culturales tangibles: la arquitectura tradicional o los vestigios arqueológicos. Desde la colonia, en la sociedad criolla existe la noción y la tradición de asociar las “huacas” con tesoros escondidos, generalmente compuestos por metales preciosos. Enraizada en la población campesina está la idea de que los aborígenes se enterraban con riquezas que estaban destinadas a los afortunados descubridores de las huacas. Prácticamente en ninguna región del país hay un vínculo real y respetuoso entre las poblaciones actuales y los pueblos aborígenes. Inclusive en las comunidades indígenas, el arraigo se limita a la posesión de la tierra y al uso de los recursos naturales, pero no hay un sentimiento de vínculo ancestral respetuoso hacia los bienes arqueológicos. La noción sagrada de la palabra huaca desapareció probablemente con extirpación de idolatrías y ahora sólo ha quedado la noción de tesoro o riquezas escondidas. Un ejemplo claro de esto fue la expoliación masiva de un cementerio aborigen en la población indígena de Alacao en Chimborazo. Otro ejemplo grosero, es la venta de objetos arqueológicos encontrados por los comuneros en la zona de Ingapirca.

Evidentemente, en zonas como Palanda, donde no hay un vínculo ancestral entre los pobladores actuales y la tierra, no se puede esperar que haya ningún tipo de reconocimiento por los valores ancestrales, sean éstos aborígenes o coloniales. En todos los casos, la noción de “entierros” o de vestigios arqueológicos está inmediatamente asociada a la posibilidad de un encuentro muy lucrativo en términos económicos. El valor cultural (histórico o inclusive estético) no interviene y el descubridor de un objeto inmediatamente busca el tesoro que debe estar escondido en el bien, o en el lugar en donde se ha producido el hallazgo. Así por ejemplo, es frecuente encontrar vestigios arquitectónicos precolombinos destruidos por buscadores de tesoros, o recipientes cerámicos o de piedra que han sido quebrados para encontrar el oro que supuestamente se esconde en su interior.

Estas realidades han sido también la práctica cotidiana en el cantón Palanda, donde no se dudó en ir corporativamente al yacimiento arqueológico encontrado en octubre del 2002, para explotarlo como una mina abierta de metales preciosos. Ante la vista y paciencia de las autoridades, que estaban ya advertidas del carácter arqueológico del paradero, en agosto del año 2003, una treintena de personas oriundas de la cabecera cantonal, encabezadas por uno o dos dirigentes, destruyeron y saquearon más de 50 m• del y arquitectónico Santa Ana -La Florida. Su decepción fue grande luego de tres semanas de “duro trabajo” que no reportó ni una sola pinta de oro. Los dirigentes recuperaron algunos objetos arqueológicos que fueron comercializados de inmediato en Quito y Guayaquil. A la comunidad le quedó el sabor amargo de haber sudado para nada, pues ante el fracaso minero se dice que ni siquiera se les pagó el jornal ofrecido.

Frente a esta realidad, ¿cuál es la tarea del arqueólogo en una comunidad que es poco receptiva al de los valores culturales? En el caso de Palanda, luego de anunciar la importancia del descubrimiento ante la comunidad científica, el arqueólogo debe volver a la comunidad para afrontar las realidades socioculturales que la envuelven. La primera respuesta que parece evidente es la educación, es decir, brindar la información exacta de lo que significan los vestigios arqueológicos y de su alcance para reinterpretar la historia de la región amazónica. Esto puede producir un cambio en la mentalidad: de la codicia se pasa la curiosidad y de esta a la novelería que puede llevar a la construcción del imaginario que produce el encuentro con una identidad ancestral. El hacer comprender a un pueblo colono que los antiguos habitantes de estas tierras tenían tanta movilidad como la de las poblaciones actuales y que con esas interacciones, la cultura propia se enriqueció y sus valores y productos se transmitieron e irradiaron a zonas muy amplias. Al explicar el alto grado de desarrollo tecnológico, ideológico y hasta estético, que tenían los antiguos pobladores de estas tierras (aparentemente inhóspitas) se despierta un interés más específico en los antiguos logros de este pueblo selvático. La comunidad asimila estos méritos y los asume como parte de su propia identidad, de ellos surge un sentimiento de autoestima, que realza y da un valor agregado al ser miembros de la ahora “histórica Palanda”.

Sin embargo, el trabajo es lento, la transmisión del mensaje no es inmediata, la lección debe repetirse tantas veces como sea necesaria para que cale en la mentalidad colectiva. El primer uso social de la información histórico-cultural es la transmisión de los valores que están implícitos en los recursos patrimoniales arqueológicos. La educación debe llevar a la comprensión del proceso que siguen todos los pueblos en su devenir histórico, siendo la población actual parte y heredera de los saberes ancestrales que se materializan en la grandeza pasada. Por ello es necesario que haya un emponderamiento popular de la identidad milenaria que caracteriza a la región de Palanda. En este sentido, el rol del arqueólogo es abrir el camino hacia la comprensión de cuál es el proceso histórico por el que atraviesa todos los pueblos y la necesidad de lograr una asimilación integral a lo que es su medio ambiente, como escenario privilegiado, ubicado en una zona de transición entre varios pisos ecológicos. Explicar en qué consistieron las interacciones sociales y culturales del pasado y plantearlas como una alternativa vigente para afrontar el futuro puede ser la clave para el desarrollo socioeconómico. De esta manera, las comunidades selváticas que se pensaban marginadas, se ven en la necesidad de conocerse a fondo, para poder mostrarse con orgullo ante la mirada del “otro”. Interacción significa entrar en contacto y actuar con el otro, para conocerse mutuamente, para intercambiar ideas y productos.

En Palanda estas acciones se vieron recientemente reforzadas por la intervención estatal que se dio luego de la declaración del Decreto de Emergencia Patrimonial. Más concretamente, el valor de las “ruinas arqueológicas” se vio incrementado con la mirada y el interés gubernamental para la protección y puesta en valor de los vestigios arqueológicos encontrados en su territorio. La intervención de la Unidad de Gestión del Decreto de Emergencia se dio luego de que la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Cultura declarara en emergencia al yacimiento Santa Ana -La Florida en diciembre de 2007. La emergencia se produjo como consecuencia de una creciente inusual del río Valladolid, que provocó el deslizamiento del terreno afectado por el saqueo de agosto del 2003. Las fuertes precipitaciones de la época invernal provocaron además una serie de procesos de erosión irreversibles que amenazaba con el desplome de una buena parte del sitio al río.

La intervención de la Unidad de Gestión consistió en levantar un muro de contención, con gaviones profundos, a lo largo de toda la margen occidental de la antigua terraza fluvial. En complemento a esta acción se levantó una estructura cubierta, de protección, sobre la parte más delicada del yacimiento. Por pedido del equipo de arqueólogos se construyó además, dentro de la estructura, una pasarela elevada que permite la observación de la arquitectura precolombina. El objetivo de esta acción fue convertir al espacio cubierto por la estructura en un área de exposición permanente de los vestigios culturales expuestos por el trabajo arqueológico. La estructura se convirtió entonces en un museo vivo, donde se pueden apreciar los contextos culturales in situ, el trabajo de su recuperación y estudio especializado y además en un área de interpretación, donde se puede inculcar el valor real del recurso patrimonial arqueológico a todos los visitantes. El diseño arquitectónico de la estructura de protección permitió su integración coherente dentro de su entorno ecológico (Foto 1). La transparencia de sus paredes y la ventilación natural de que dispone permiten una adecuada conservación y exposición de los vestigios expuestos. Adicionalmente, el equipo de arqueólogos ha transformado algunos espacios dentro de la estructura, en áreas de interacción cultural, donde la enseñanza y la discusión de los distintos procesos socioculturales tienen un escenario privilegiado.

Charla con el colegio de Palanda

Charla con el colegio de Palanda

Las acciones emprendidas para la protección y preservación del sitio no se limitan entonces a la mera puesta en valor del monumento, sino que transforman al yacimiento en un espacio de interacción sociocultural, abierta a la visita turística de propios y extraños. El antiguo paradero arqueológico deja de ser una reliquia y se convierte en un instrumento vivo y dinámico del desarrollo socioeconómico de la región.

Lenin Ortiz afirmó que en Cochasquí, al no usar a la comunidad como una simple fuente de mano de obra, él acuño el término “puesta en valor social”, yendo un paso más allá de lo que postulaba la UNESCO para los sitios patrimoniales. Ortiz definió este concepto como el hecho de que la “la comunidad participe, asuma y administre profesionalmente los bienes culturales heredados” (Ortiz, 2009:24). En la actualidad, inclusive éste término ha sido descartado y se habla más bien del Uso Social de los bienes patrimoniales. Entendiéndose que las comunidades deben participar en el proceso de investigación, preservación, administración y usufructo de los réditos engendrados por los bienes patrimoniales en su territorio. Sin embargo, resulta evidente que en primer término la expresión uso social debe referirse al valor pedagógico que lleva al aprendizaje del valor real que tienen los recursos patrimoniales, y de manera especial los arqueológicos. La noción de uso social no debe limitarse a la puesta en valor estético-social de un yacimiento, sino al transformarlo en un verdadero instrumento de cambio social. Los yacimientos fueron el escenario del quehacer social de los pueblos ancestrales, en ellos se puede leer el proceso de su accionar y sobre todo de sus procesos de cambio y de integración social. La puesta en uso social no debe ser únicamente el efecto cosmético que hace que un sitio sea atractivo o “presentable” para la explotación turística del recurso. Uso social no se refiere a la generación de usufructos económicos, a partir de su manejo o administración del sitio. La primera responsabilidad de un investigador es aprender, explicar y compartir los conocimientos ancestrales y las lecciones modernas que procuran los bienes arqueológicos. Al realizar esta actividad con la comunidad, todos participan en el proceso investigativo y todos comprenden el significado de lo que es un monumento histórico. Así la noción de emponderamiento social de un recurso patrimonial cobra sentido.

Una vez que se ha dado este proceso y la comunidad ha comprendido lo que implica la presencia de objetos y monumentos arqueológicos en su territorio se puede pensar en exponerlos a los visitantes. La idea principal no debe ser el generar un usufructo económico, sino “mostrarlos con orgullo” como una parte de lo que es vivencialmente la comunidad. Al proteger y hacer que los recursos patrimoniales sean atractivos, la comunidad se engalana para mostrar lo mejor de sí. El equipo de arqueólogos que trabaja en Palanda está empeñado en esta tarea, pues la considera prioritaria antes de que el sitio y sus recursos puedan ser administrados con fines turísticos. Es una tarea de la arqueología social que es ante todo participativa en la vida y en la dinámica de la comunidad.

Inclusive, si se trata de turismo comunitario, es indispensable que la comunidad comprenda que los recursos patrimoniales no sólo son objetos proclives a dar un rendimiento económico. En realidad deben ser considerados como valores ancestrales, que son expuestos con el objetivo de enseñar y transmitir el mensaje de la fuerza identitaria de un pueblo que está consciente de su devenir histórico. En este sentido los recursos patrimoniales son íconos de la dinámica y del proceso de cambio sociocultural que vive todos los pueblos. Si la comunidad comprende este mensaje, el uso social de sus recursos patrimoniales puede estar vinculado a dinamizar los procesos productivos y por ende a rendir beneficios socioeconómicos. Estas ideas se están materializando paulatinamente en Palanda, así por ejemplo los iconos ancestrales se incorporan en la imagen que se usa para comercializar sus productos o sus servicios. La compañía de vehículos de alquiler, recientemente formada ha adoptado la denominación de “Los Bracamoros” y a puesto en su logotipo algunas piezas arqueológicas provenientes de Santa Ana -La Florida. La Asociación Agroartesanal de Productores Ecológicos de Palanda y Chinchipe, APECAP, comercializa su café orgánico con una etiqueta donde se ha incorporado la imagen de un bello recipiente precolombino. El mismo que está identificado como Cultura Mayo-Chinchipe y además pregonando “Palanda Patrimonio Cultural y Natural”. Un productor de licor artesanal también ha incluido dos piezas líticas en su etiqueta, identificándolas como piezas arqueológicas de la amazonía ecuatoriana. Proclama además que su producto es “del Chinchipe, tierra generosa como su gente, NOMEB, es parte de una identidad que representa lo profundo de este cantón”. Los objetos ancestrales son desde ya tomados como símbolos de calidad, de pureza y en definitiva de la identidad cultural de esta región amazónica (Foto 2).

Productos de la región

Productos de la región

Si la mentalidad está cambiando, entonces el terreno se prepara para la incorporación de un programa de turismo comunitario que agencie el flujo de visitantes hacia los recursos patrimoniales naturales y culturales. Este paso es indispensable ya que, como dice Esteban Ruiz en su análisis de la Comunidad de Agua Blanca, Manabí (2009), la simple incorporación del turismo puede destruir la dinámica interna de una comunidad campesina. El turismo significa un cambio cultural, una nueva actividad económica que aumenta las diferencias al interior del grupo. El turismo comunitario, en cambio fortalece la comunidad, ya que Comunitario implica pensar juntos, construir un sentido juntos. En las comunidades los individuos son iguales y la preparación de un programa de turismo comunitario puede dar un nuevo contenido a su propio funcionamiento. Esto redunda en la apropiación de la comunidad de su patrimonio y de su naturaleza. El turismo solo es posible con la participación de toda la comunidad, si sienten que tienen un museo que es de todos, unas ruinas arqueológicas que son de todos, el espíritu de cuerpo social se fortalece. Si esto se logra, el esfuerzo comunitario exigirá también la acción de las autoridades competentes para que los recursos patrimoniales sean protegidos y preservados, pues resulta evidente que el rol del estado y de las autoridades seccionales es fundamental para el buen manejo y la preservación de los recursos patrimoniales. En este esfuerzo hay otra responsabilidad que está implícita, y ésta es la capacitación de al personal de los municipios en el manejo patrimonial. Evidentemente este es un proceso de largo aliento y preparar el terreno toma tiempo. Sin pretender ser demasiados idílicos, hay que insistir en el hecho que del patrimonio no se come, con orgullo se pueden generan proyectos, pero hay que canalizarlos con el apoyo del estado, apuntalando el esfuerzo colectivo y sobre todo reforzando el tejido social para consolidar el sentido de organización comunitaria, el sentido de solidaridad y de identidad.

En Palanda parece que el ciclo se está completando y por ello se puede pensar que la arqueología está cumpliendo su verdadero uso social.

Nota

1. Informe de avance del proyecto “INVESTIGACIÓN Y PUESTA EN VALOR DE LOS RECURSOS PATRIMONIALES EN LA FRONTERA SUR: PALANDA, PROVINCIA DE ZAMORA CHINCHIPE” elaborado por la UTPL al Ministerio de Cultura, 2009.

Referencias

Ortiz, Lenin, 2009, Cochasquí. El agua del frente de la mitad, Fondo Editorial Letras, Quito.
Ruiz Ballesteros, Esteban, 2009, Agua Blanca, comunidad y turismo en el Pacífico ecuatorial, Abya Yala, Ministerio Coordinador de Patrimonio Natural y Cultural, Quito.
Taylor, Anne Christine, 1988, Las Vertientes Orientales de los Andes Septentrionales: de los Bracamoros a los Quijos. in Al Este de los Andes. Relaciones entre las Sociedades Amazónicas y Andinas entre los siglos XV y XVII, eds. F.-M. Renard-Casevitz, Th. Saignes y A.-C. Taylor, Tomo II, Abya Yala – IFEA, Quito.
Valdez, Francisco, 2007a, El Formativo Temprano y Medio en Zamora Chinchipe, in Reconocimiento y Excavaciones en el Sur Andino del Ecuador. D. Collier y J. Murra, (Malo, B. ed.), pp. 425-465, Casa de la Cultura núcleo Azuay, Cuenca.
— 2007b, Mayo Chinchipe: La puerta entreabierta, en Ecuador. El Arte Secreto del Ecuador Precolombino, editado por D. Klein e I. Cruz., 5 Continentes, pp. 321-349, Milano.
— 2007c, Un Formativo Insospechado en la Ceja de Selva: El Complejo Cultural Mayo Chinchipe, in II Congreso Ecuatoriano de Antropología y Arqueología. Balance de la última década : Aportes, Retos y Nuevos Temas, editado por F. Garcia, pp. 549-576, FLACSO, Quito, 2007.
— 2008a, Inter-Zonal Relationships in Ecuador. In, Handbook of South American Archaeology. editado por H. Silverman, H. y W. Isbell, pp 865-887, Chicago, Kluwer Academic Publishers.
— 2008b, Mayo Chinchipe, el otro Formativo Temprano, Miscelánea Antropológica Ecuatoriana Segunda época 1: 170-197.
Valdez, Francisco, Jean Guffroy, Geoffroy de Saulieu, Julio Hurtado y Alexandra Yépez, 2005, Découverte d’un site cérémoniel formatif sur le versant oriental des Andes. C. R. Paleovol 4: 369–374.

Publicado el 11/05/2010

Uso social del patrimonio en Santa-Ana/La Florida

Con la inversión realizada por la Unidad de Gestión del Decreto de Emergencia, ejecutado por el Ministerio Coordinador de Patrimonio Natural y Cultural,  la población de Palanda se empodera de los recursos patrimoniales del cantón, mediante el conocimiento de los valores que estos encierran para el presente y para el furturo. La comunidad organiza regularmente visitas y paseos hacia el yacimiento arqueológico “Santa Ana – La Florida”, mostrando gran interés por conocer la historia antigua del cantón Palanda.

Utilización recreativa de las areas verdes del yacimiento arqueológico " Santa-Ana - La Florida" durante el feriado de Carnaval

El yacimiento se ha convertido en un espacio pedagójico donde se dan charlas a los estudiantes de Palanda

Publicado el 11/05/2010

Publicado el 05/03/2010

Libro: Antiguas Civilizaciones en la Frontera de Ecuador y Perú

Durante los últimos años las investigaciones arqueológicas han realizado significativos aportes al conocimiento histórico de la civilización andina, gracias a estas hoy podemos conocer acerca de la existencia de sociedades con orígenes comunes y altamente desarrolladas que se establecieron en los diversos espacios geográficos de los andes centrales y septentrionales, territorios que actualmente ocupan Ecuador y Perú.

No cabe duda que la cultura constituye una de las mejores alternativas para la integración y desarrollo de los pueblos andinos. Es, en este concepto que el Proyecto de Cooperación Unión Europea – Comunidad Andina “Acción con la Sociedad Civil para la integración Regional Andina – SOCICAN” (ALA- 2005-17-302), ha tenido a bien apoyar la publicación: Antiguas Civilizaciones en la Frontera de Ecuador y Perú; Una propuesta binacional para la integración andina, la cual presenta los resultados del Encuentro Binacional Perú – Ecuador: Arqueología, Turismo y Desarrollo Social, que se llevó a cabo el 07 de mayo de 2009, en la ciudad de Jaén.

La difusión de los lineamientos de la carta de intención y los resúmenes del primer encuentro binacional están orientados a impulsar las investigaciones científicas en Arqueología, Antropología, Historia, Etnografía, Biodiversidad, Turismo y Desarrollo Social en las cuencas de los Ríos Mayo, Chinchipe, Marañón, Utcubamba y Puyango – Tumbes, buscando siempre la participación activa de las poblaciones y los gobiernos locales como sustento para la recuperación y conocimiento de las raíces históricas comunes y los milenarios testimonios de las culturas desarrolladas en Ecuador y Perú.

El libro Antiguas Civilizaciones en la Frontera de Ecuador y Perú: Una propuesta binacional para la integración andina es una publicación de la Asociación Amigos del Museo de Sipán, como resultado de las actividades del Programa Binacional de integración, investigación del patrimonio cultural y desarrollo social de las poblaciones que habitan en la frontera de Ecuador y Perú.

Más informaciones…

Descargar el libro Antiguas Civilizaciones en la Frontera de Ecuador y Perú: Una propuesta binacional para la integración andina en [PDF]
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